BLANESTH

Nací en Gijón, una pequeña ciudad con una maravillosa playa de arena anaranjada y de 4 km. en el norte de España. En invierno me gustaba dibujar en la arena mojada y recoger conchas y cangrejos de las rocas. La playa era un espacio para jugar natural inmenso. En verano disfrutaba del agua gélida y de las olas en un mar frío y árido. Así aprendí a tener respeto de ese mar y a amarlo.

Los grandes dibujos en la arena continuaron sobre el papel y con 14 años tuve mi primera clase de pintura. Los pinceles han sido mi vida y la búsqueda del arte ha sido algo natural y necesario.
Más tarde comencé a pintar siguiendo una idea pequeños proyectos en los que contar historias.

Curiosamente e inconscientemente ahora que echo la vista atrás, han sido siempre temas relacionados con el agua: casetas de playa, gentes a orillas del mar, la vida de las plantas y peces en estanques, collages de redes, etcétera. En mis trabajos más recientes, he intentado concentrarme en el cuerpo humano y su belleza. No busco cuerpos perfectos sino su autenticidad. La necesidad de plasmar vida, movimiento, sentimiento e historias.